Entradas Etiquetadas con: ‘Juan Manuel Santos
¡¿Juanito por qué no te callas?!

Por: Farid Badrán Robayo.
03/03/2009.
A guisa del aniversario de la muerte del narco guerrillero “Raúl Reyes” a Juan Manuel Santos le da el arrebato de caldear de nuevo los ánimos con los Estados vecinos en el afán de hacerse propaganda preelectoral. ¿Sus viejas “glorias” van en detrimento del mejoramiento de las relaciones regionales de Colombia?.
Nuevamente en el país, prolijo escenario de vergüenzas y escándalos de toda índole pasando desde la presunta violación de derechos humanos hasta la utilización de la Inteligencia Nacional para crear intrigas palaciegas, a su “Ministro estrella” Juan Manuel Santos se le ocurrió en cándido antojo estomacal remover las delicadas costras de los acontecimientos que hace un año pusieron a Colombia en un verdadero predicamento gubernamental y diplomático con la comunidad latinoamericana e internacional.
El primero de marzo del año pasado finalmente se daba de baja al segundo al mando de las FARC en la región de Angostura en la selva amazónica ecuatoriana. La operación Fenix fue además el detonante que dejó al descubierto las falencias del grupo guerrillero y dio a través de la información recopilada muchas pautas para seguir combatiendo el proverbial flagelo colombiano. En su momento, la mayoría de la nación colombiana (incluyéndome) celebró el éxito de la operación aún a pesar de las consecuencias que ello trajo, y el Ministro Santos tuvo el protagonismo que el momento demandó y que nadie discutió.
La defensa colombiana en la resolución de una de las crisis diplomáticas latinoamericanas más serias de los últimos lustros en la Cumbre del Grupo Río en República Dominicana, así como en la OEA fue brillante, bien argumentada y austera. Cumplió además con su objetivo que fue el de detener la ira de Ecuador y la impertinente intromisión venezolana que solo contribuyó a atizar más el problema.
Pero un año después el panorama es muy otro. Las relaciones binacionales con Ecuador no se han restablecido y ello afecta seriamente las dinámicas comerciales y las iniciativas de cualquier política regional andina mancomunada. En varias ocasiones tanto un gobierno como otro han lanzado dardos que dejan ver que el problema está lejos de solucionarse por completo. Los esfuerzos de la academia, la empresa y la política están también concentrados en ayudar a los gobiernos a pasar página y seguir adelante con nuevos proyectos, estrategias y planes.
Pero resulta que en nuestro país hemos iniciado una época preelectoral en la que la era de Uribe III está muy en tela de juicio y en virtud de ello sus más fieles escuderos dejan ver sus intenciones por la sillita del despacho y entre ellos – como no – el ministro Santos (que a propósito está haciendo una sucia campaña pre electoral en tanto que sigue ejerciendo como funcionario del ejecutivo).
Se presenta así para Juanito la oportunidad de usar su prontuario de éxitos en el último año como su propia carta de presentación (y no como un triunfo del Estado sobre los andamiajes de la guerrilla), y adoptando aire mesiánico asegura entre otras cosas que “al DAS hay que darle cristiana sepultura” para tener que verse desmentido ulteriormente por el secretario de comunicaciones de la Presidencia.
La última perla de nuestro ministro – candidato llegó al aseverar que “era un derecho de legítima defensa atacar a los terroristas que atenten contra la población, estuvieran o no dentro de las fronteras” en un reciclaje barato de la política antiterrorista norteamericana la cual estipula defender los intereses de EE.UU. allá donde se vieren amenazados.
Por un lado, independientemente de que Santos tuviera o no razón, es de sentido común hasta para un chimpancé saber que esas cosas no se dicen a viva voz y menos en el enrarecido escenario del aniversario de la operación fénix. Ahora nuestros cordiales vecinos cual si le hubieran echado sal a la herida salieron a criticar con duras palabras las salidas preelectorales de Juanito.
Por otra parte y no menos importante al ministro Santos se le olvida que el derecho de la legítima defensa se ejerce únicamente en el territorio soberano y la extraterritorialidad solo se puede hacer efectiva a través de tratados bilaterales. Actualmente y temiendo contradecir a Juan Manuel quien asevera que esto es una tendencia del derecho mundial, no existen actualmente asideros jurídicos de derecho internacional que abran la puerta a la legítima defensa extraterritorial expresada de forma unilateral.
Por último y pecando de candor le recomendaría al ministro Santos quedarse calladito y dejar que la diplomacia, sobre todo en temas tan delicados se la deje al Canciller Bermúdez Merizalde quien se encuentra haciendo ostensibles esfuerzos por superar este capítulo en pro de los colombianos, del restablecimiento del comercio y las relaciones diplomáticas.
Las precampañas electorales tan sínicas y soterradas en este inextricable marasmo político sin pies ni cabeza no deben llegar al punto en que actos tan torpes, egoístas y faltos de toda consciencia política, decoro y cooperación como las de nuestro “ministro estrella” minen los pocos logros y entorpezcan el camino que llevará a la comunidad andina a que algún día pueda eventualmente considerarse como tal.
Cállate Juanito! Por el bien de todos cállate.